La Cultura y la Espiritualidad son el corazón de nuestra lucha como pueblos Lencas organizados en el COPINH. Desde este eje fortalecemos las prácticas espirituales y ancestrales que nos vinculan con la tierra, el agua, los cerros y los ríos, y que sostienen nuestra forma colectiva de vida y resistencia.
Nuestros rituales, ceremonias, saberes y formas de organización comunitaria no son solo memoria, son fuerza viva para la defensa y protección de los territorios. A través de la espiritualidad Lenca reafirmamos nuestra relación con la naturaleza como un ser vivo, no como una mercancía, y fortalecemos el compromiso comunitario frente a las amenazas extractivas y la violencia contra nuestros pueblos.
Esta lucha nos permite sanar, encontrarnos y organizarnos desde nuestras raíces, transmitiendo los saberes ancestrales a las nuevas generaciones. Defender la cultura y la espiritualidad es defender la vida, la autonomía y el futuro de nuestros territorios.
