Es lo que revelan los audios del Honduras Gate.
El expresidente Juan Orlando condenado a 45 años por narcotráfico fue liberado no porque fuera inocente. Fue liberado porque había un trato. Y la factura ya está llegando:
Una nueva base militar en Roatán, al estilo de Palmerola
El canal interoceánico entregado a General Electric
Zonas especiales donde Honduras cede su soberanía a inversores extranjeros
Una ley de inteligencia artificial hecha a medida para empresas de Estados Unidos e Israel
El cierre de puertas a China, que estaba invirtiendo en escuelas, represas y salud
Esto no es injerencia. Es ocupación con contrato firmado.
Esto no empezó con estos audios. El pueblo hondureño lo ha vivido durante décadas. Lo que cambió es que ahora está grabado.
El COPINH exige que Honduras sea gobernada por y para su pueblo. Honduras no es moneda de cambio.
